mi periodo sin ti

sólo tres veces me ha bajado desde tu nacimuerte, momo.

la primera vez tardó dos meses que lacté por ti y cuando llegó me ahogué en un odio-ira similar al que sentí en enero después de que muriera tu hermana lucía. lo único que quería hacer era: infanticidio. me incendié, estallé. practiqué pugilismo con la cama. grité hasta donde me alcanzó la voz. dibujé sólo furias. perdí algunas relaciones y tensiones en pocos días.

la segunda vez llegó elegantemente en 31 días, pero ver la sangre me detonó ataques de pánico. tuve que volver a aprender a respirar. seguía desconectada de mi cuerpo del ombligo hacia abajo, sentirlo amenazaba con quitarme lo último del aire. me dije sin parar: aquí estoy, aquí estoy, aquí estoy, nadie se está muriendo, sólo te está bajando, aquí estoy.

la tercera vez llegó el día 38, desde el día 32 perdí la cabeza, me ardía el cuerpo de extrañarte. el día 37 supe que mi sobrino, un embarazo paralelo al nuestro, había nacido. me volví un monstruo, reviví tu muerte, momo, planeé detalladamente una forma de morir para adelantarme al dolor, para alcanzarte y sentir control al menos de eso. cuando vi la sangre dije rápidamente: nadie se está muriendo, no estamos perdiendo a nadie. no entré en pánico. lloro, lloro y sangro por ti. sangro porque no estás. pronto nacerías, momo, hace 18 semanas y tres días cargué tu cuerpo muerto.

deseo que la cuarta vez mi periodo no llegue, que para entonces esté embarazada de alguien con una larga vida extra-uterina por delante. deseo que si mi periodo llega pueda disfrutar el momento de retraer y renovarme, como hacía antes de que se murieran los cuatro. éste es mi deseo de cumpleaños.

cómo extraño amar mi periodo.

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