los bebés de las demás
Cada vez que veo un bebé siento que voy a vomitar y sofocarme al mismo tiempo.
Cada noticia de embarazo es como un batazo en la panza.
Cada nacimiento vuelve a abrir el abismo.
Después de que todos mis bebés se han muerto, no sólo los perdí a ellos, perdí la capacidad de disfrutar a cualquier otrx bebé o niñx. La capacidad de alegrarme por las buenas noticias de las demás.
Me perdí a mí misma en un pozo de furia y envidia. Perdí la capacidad de sentir compasión o empatía cuando alguien sufre una pérdida o dificultad en su maternidad, lo que siento es alivio, compañía.