yo como mamá
Como mamá soy fiera y suave, como la Fuerza del tarot. Me materno a mí misma y soy amable conmigo. Me escucho clara. Mi intuición es fuerte. Distingo cada vez mejor los filtros con que miro. Me dejo sostener. Recibo. Abandono el concepto de justicia. El mundo parece más transparente. Mis bordes más difusos.
Soy mejor artista y honro mi creatividad. Cada expresión es sagrada, no hay nada que juzgar.
Entablo con mis ancestras, dejo a cada una lo suyo y a cada cuál su lugar. Miro con amor nuestras historias y maternidades, no hace falta ser dura con nosotras. Practico diario el perdón, me sale cada vez mejor. Practico perder, encuentro la paz en la derrota. Pongo hasta aquíes que me permiten una cercanía nueva con mi familia.
Encuentro la humildad en la consciencia plena de mi valor. Acepto desde ahí mis errores y limitaciones. Me siento emocionalmente completa, abro espacio a lo difícil, lo doloroso, lo reprochable; sostengo, escucho, doy salida, suelto, fluyo. Me planto feliz y plena en el mundo. I trust myself on my feet.
Me hermano poco a poco con lo feo, lo oscuro, lo repulsivo; la muerte. Conozco el punto del dolor donde convergemos como humanas. Desde ahí aprendo compasión. Soy valiente y más honesta. Mi vulnerabilidad es mi refugio, donde más segura me siento.
Amo a mi cuerpo como nunca, de adentro hacia afuera. Soy una vasija sagrada. Me siento en casa en mi cuerpo, en el mundo. Desenrollo la vergüenza, me sincero. Confío. Tejo mi propio concepto de fertilidad.
Como mamá soy una vaca Holstein. Un par de chichis mágicas. Desbordada y generosa. Soy un canal, un hueco mágico, la contención de un charco donde suceden milagros. Soy templo, me templo, aprendo a esperar.
Me quito de en medio.
Encuentro el humor en la tragedia y la lloro con holgura. Encuentro lo profundo en lo simple. Vivo desde la transitoriedad y fragilidad. Detengo la huida en mis pesadillas para encarar a mis persecutores.
Como mamá llevo a mis cuatro hijxs conmigo. Me atraviesan. Me permito que sean mis maestros, me fascino en conocerlos. En conocer nuevecito al mundo. Me espejeo, me conozco. Me entrego a la confianza en maternar hijos vivos. Me transformo. No doy por hecho.
Acepto el reto, me dejo sanar. Amplío los horizontes del amor, mi concepto de salud y de fortuna. Me enraizo, me relativizo. Aflojo mis identidades. Me observo, me distancio, escucho, me acerco, me adentro, ahondo. No pido perdón más de lo justo, no pido permiso cuando sobra. Es mía mi verdad y yo la valido.
Estoy con lo que es.