Daniela Soto Daniela Soto

explicar la tragedia

Nadie quiere que nuestras tragedias queden sin explicación. Me las han ofrecido todas. Me imagino que si pueden explicar la muerte de nuestrxs hijxs, los demás se imaginan menos vulnerables, capaces de defenderse de la desgracia.

Si explican, imaginan que controlan, si controlan, la tragedia es de otros, no tendría por qué tocar sus propias vidas.

Ajenos. En control.

El problema es que todas las explicaciones nos hacen de algún modo responsables de las pérdidas que tanto nos duelen. Todas las explicaciones parecen implicar un posible “hubiera”, casi todos los hubieras serían algo que podríamos haber hecho para prevenir esto.

Y no podíamos.

Hicimos lo mejor que pudimos.Les dimos todo.Su vida no estaba en nuestras manos.

Nuestrxs bebés cumplieron su tiempo.

No, no es porque nos faltaba crecer o no estábamos listos. Tampoco es porque no hicimos suficientes terapias alternativas. No es porque teníamos que aprender algo. No es porque no tomamos suficientes suplementos. No es porque no tomé hormonas o anticoagulantes. Tampoco porque no constelamos o resolvimos algún problema de historia familiar. Ni es porque no monitoreamos lo suficiente los embarazos. No es por le médicx que nos cuidó. Tampoco es porque lo queríamos demasiado. Ni es porque no pedimos el deseo del modo correcto. Tampoco porque no lo soltamos y dejamos que sucediera por sí mismo. O porque no llamamos al alma de nuestrxs bebés. No es un karma no resuelto de vidas pasadas. Tampoco es porque no lo manifestamos a la perfección. Ni es porque no fuimos absolutamente optimistas. No es por lo que comí o dejé de comer. No es por nuestra edad. O porque no nos arrimamos al dios correcto.

No hay, ni tiene que haber, una explicación.

Simplemente es. Esto nos pasa. Del mismo modo te podría pasar a ti. O de otro modo. Y tampoco tendría que explicarse. No hay un humano sobre la tierra que pueda explicarlo. Les rogamos a todos los humanos que dejen de intentar.

No somos responsables de que nuestros hijxs no nacieran vivxs. Del mismo modo que quienes tienen hijxs vivxs no son responsables de su suerte. No estamos en control de la vida y la muerte. Nada pudimos hacer para que fuera diferente.

Lo merecemos tanto como quienes lo tienen sin complicaciones. Hicimos las cosas igual de bien.

No hay, ni tiene que haber, una explicación.

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Daniela Soto Daniela Soto

la Ninja

Compramos una Ninja.

Es una licuadora, pero con cuchillas de asesino sigiloso y motor de helicóptero.

Cuando llegó a la casa me sentí triste por nuestra vieja licuadora que fue una especie de regalo de bodas. Después de hacer nuestros licuados diario en la Ninja, pensaba que no era realmente necesaria ni tanto mejor que la licuadora vieja.

Entonces me quedé pensando que siempre que buscamos algo material, atrás hay una necesidad o deseo de algo más profundo.

Por eso el consumo nunca nos satisface del todo.

Durante el embarazo de Momo tuve unas náuseas terroríficas. Vomité tanto que me dolían los dientes. Los smoothies y frapés me aliviaban un poco, pero nuestra licuadora simplemente no tenía la capacidad de hacerlos y yo no tenía la fuerza de salir a comprarlos.

La Ninja representa la esperanza de estar embarazada otra vez.

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salutogénesis

la medicina institucional no quita el ojo de lo que está mal, de lo patogénico, lo que genera los síntomas indeseables.

a veces hago jardines con diego, me interesa especialmente la salud del suelo, el sustento, la parte más viva y menos visible. él me enseñó que lo que hacemos se llama salutogénesis.

cuando hay una plaga, no montamos un ataque contra ella; si el suelo está contaminado, no luchamos por remover esa parte; si una planta está débil, no la eliminamos.

lo que hacemos es buscar lo que está generando salud al jardín, lo que le hace bien, y lo potenciamos.

si hay una planta débil, la rodeamos de plantas que la fortalecen. si la población de algún ser alcanzó volúmenes de plaga, invitamos a otras especies a competir para balancearla. si el suelo está contaminado, lo llenamos de vida, traemos plantas, hongos y bacterias que sepan alimentarse de aquello que daña a la tierra.

así quiero sanar.

estoy cansada de concentrarme en lo que parece estar mal en mi cuerpo y mente. de buscar y atacar sus causas.

quiero ver lo que funciona de maravilla, todo lo que está bien con nosotros, con nuestra vida, agradecerlo, darle espacio, que crezca. hacer las cosas porque se sienten bien y no sólo porque me “hacen bien”.

quiero, como un hongo, convertir lo tóxico en nutritivo.

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Daniela Soto Daniela Soto

salutogénesis

este rosa es perfecto. como tú.

en la fruta está la flor.

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perder

Perder- perdo- per+do= completamente+dar

Leí que la palabra perder viene del indoeuropeo per que puede significar “por completo” y do que significa “dar”. ¿Qué no nos guste perder significa que nos cuesta dar? ¿O que si damos preferimos que sea parcialmente? Ciertamente si te voy a dar pastel, prefiero tener una parte para mí también.

Cuánto nos gusta ganar. Leí también que la palabra ganar viene lejanamente de otras escandinavas y germánicas para “boca” o “estar con la boca abierta”. ¿Qué diablos significa ganar? ¿Qué entren cosas a esa boca abierta es ganar? ¿Será estar constantemente con la boca llena y que eso implique una barriga también plena? ¿Comerse al mundo?

En serio que suena mucho mejor dar plenamente que estar con la boca abierta, a menos que sea de asombro. Pero ¿por qué perder se siente mal? ¿Tiene que ver con que preferimos obtener que dar? Eso parecería, pero en la práctica dar me satisface más que recibir. 

¿Perder es extraviar? (extra-via; fuera del camino) ¿Extraviar es colocar mal, no poder encontrar algo que previamente teníamos? ¿Perder es dejar atrás? ¿Perder es dejar de tener? ¿Dejar de estar en una circunstancia? ¿Perder podrá ser reversible?

¿Perder es olvidar?

¿Perder es fallar? ¿Perder es sufrir una derrota?¿Es rendirse?

Es que no siento que ninguno de mis hijxs estén perdidos. ¿Si estuvieran perdidxs significa que no sé dónde están? Yo sé que están muertxs. Se murieron durante el embarazo, no se formaron hasta ser compatibles con la vida extrauterina.

Aunque sí los di plenamente. Me di plenamente.

Nos entregamos. Me entrego. Lo entregamos todo. Me pierdo a mí misma, a la que era. Y el Héctor que no era papá quedó también atrás.

Y quizás, finalmente, quedamos boquiabiertos. Plenos. Pasmados de asombro. ¿Significa que también ganamos?

Cuánto duele perderles. Cuánto hemos ganado.

Our loss is our gain.

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no amount of worry

no amount of worry can protect you from or prevent things unfolding.

por más que mi mente crea que me está protegiendo, la preocupación, el miedo y el pesimismo no reducen en absoluto el dolor de la tragedia y tampoco me preparan de ningún modo para afrontarla.

la preocupación, el miedo y el pesimismo sólo hacen inhabitable el presente.

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un jardín

mientras te espero planto un jardín.

nos imagino cuidándolo juntxs, quedándonos quietxs a ver las mariposas. construyendo escondites para las lagartijas. pensando en cómo la luz pasa por los huecos entre las hojas y se invierte y hace círculos sobre tu cara. no puedo esperar a ver cómo es tu cara.

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Daniela Soto Daniela Soto

mi periodo sin ti

sólo tres veces me ha bajado desde tu nacimuerte, momo.

la primera vez tardó dos meses que lacté por ti y cuando llegó me ahogué en un odio-ira similar al que sentí en enero después de que muriera tu hermana lucía. lo único que quería hacer era: infanticidio. me incendié, estallé. practiqué pugilismo con la cama. grité hasta donde me alcanzó la voz. dibujé sólo furias. perdí algunas relaciones y tensiones en pocos días.

la segunda vez llegó elegantemente en 31 días, pero ver la sangre me detonó ataques de pánico. tuve que volver a aprender a respirar. seguía desconectada de mi cuerpo del ombligo hacia abajo, sentirlo amenazaba con quitarme lo último del aire. me dije sin parar: aquí estoy, aquí estoy, aquí estoy, nadie se está muriendo, sólo te está bajando, aquí estoy.

la tercera vez llegó el día 38, desde el día 32 perdí la cabeza, me ardía el cuerpo de extrañarte. el día 37 supe que mi sobrino, un embarazo paralelo al nuestro, había nacido. me volví un monstruo, reviví tu muerte, momo, planeé detalladamente una forma de morir para adelantarme al dolor, para alcanzarte y sentir control al menos de eso. cuando vi la sangre dije rápidamente: nadie se está muriendo, no estamos perdiendo a nadie. no entré en pánico. lloro, lloro y sangro por ti. sangro porque no estás. pronto nacerías, momo, hace 18 semanas y tres días cargué tu cuerpo muerto.

deseo que la cuarta vez mi periodo no llegue, que para entonces esté embarazada de alguien con una larga vida extra-uterina por delante. deseo que si mi periodo llega pueda disfrutar el momento de retraer y renovarme, como hacía antes de que se murieran los cuatro. éste es mi deseo de cumpleaños.

cómo extraño amar mi periodo.

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Daniela Soto Daniela Soto

los bebés de las demás

Cada vez que veo un bebé siento que voy a vomitar y sofocarme al mismo tiempo.

Cada noticia de embarazo es como un batazo en la panza.

Cada nacimiento vuelve a abrir el abismo.

Después de que todos mis bebés se han muerto, no sólo los perdí a ellos, perdí la capacidad de disfrutar a cualquier otrx bebé o niñx. La capacidad de alegrarme por las buenas noticias de las demás.

Me perdí a mí misma en un pozo de furia y envidia. Perdí la capacidad de sentir compasión o empatía cuando alguien sufre una pérdida o dificultad en su maternidad, lo que siento es alivio, compañía.

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Daniela Soto Daniela Soto

un libro

quiero leer un libro. quiero leer un libro contigo. pero no lo encuentro.

un libro que sea como un bálsamo. o al menos nos acompañe en la oscuridad. que no explique esto que nos pasa. ni médica ni mágicamente. mejor que cuente de quienes han sobrevivido.

no quiero leerme este dolor para siempre. no quiero vivir para siempre desde la herida. tratando de huir, expresar o aliviar el dolor.

quiero leer de otras cosas. quiero que haya días donde no me acuerde. donde no se me vaya el aire.

quiero leer contigo sobre tus hermanos, sobre hermanos invisibles.

historias sobre ser mamá de alguienes a quienes no se puede tocar o ver o escuchar.

quiero leerte un libro que le dé sentido a tanto dolor. pero no existe.

un libro que encuentre en esto la luz y la risa, la calma, la aceptación.

¿estará hecho de pedazos de otros libros?

no paro de dar vueltas por las librerías. de preguntar. pero nadie lo ha visto.

¿lo escribimos?

¿me prometes que hay vida más allá del dolor?

¿vendrá alguien vivo a quien podamos cuidar?

quiero leer un libro. quiero leer un libro contigo. pronto vienes. lo leemos juntas.

papá llorando/mamá llorando

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Daniela Soto Daniela Soto

ser vista

Sigo sin saber cómo darte existencia para los demás, Momo. No soporto ir por el mundo y no ser vista como mamá porque tú eres invisible. Siento que no puedo conciliar lo que me pasa adentro con la vida de afuera. No sé cómo ser tu mamá, cómo darte todo lo que tenía para ti. Hoy entendí que por eso es tan importante para mí que mi dolor sea validado en toda su extensión. Se siente como si a veces fuera la única prueba de que soy mamá, de que eres real. Necesito ser vista.

Momo, existes. Todo mi mundo es otro porque existes. Existes en el sol y en las semillas de pastos. Existes en los pájaros. Existes en mis manos. Existes en el lodo y en los charcos. Existes en mi pelo. Existes en la muesca que cada uno de los partos deja en mis uñas. Existes en el dolor. Pero sobre todo en la alegría con la que te descubrí y te llevé en la panza. En la luminosidad con la que nació tu cuerpo. En todo lo que hemos aprendido contigo. En todo lo que aún puedes enseñarnos. Para siempre soy tu mamá.

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Daniela Soto Daniela Soto

disciplina

La felicidad no es el resultado de circunstancias favorables. La felicidad es un oficio. Toda persona tiene al menos una historia que te partiría el alma escuchar. Si miro con atención, descubro que lxs más afortunadxs no somos necesariamente lxs más felices. Quizás es atravesar dificultades lo que nos puede llevar a ser más agradecidxs, más felices. A sentirnos conectadxs. Leí que para los Dagara (un grupo humano del Golfo de Guinea en África) una persona que ha vivido dificultades particulares adquiere una sabiduría inalcanzable de otro modo, incluso un estatus social. Y admiro la paz dichosa que no pueden ocultar algunxs monjes tibetanxs y vietnamitas que han sobrevivido terrores no dimensionables. En la vida no es cuestión de si vamos a vivir pérdidas y tránsitos imposibles, es cuestión de cuándo.

Los últimos 532 días han sido los más difíciles hasta ahora para mí y mi par. Mis emociones, mis respuestas, mis pensamientos evolucionan vertiginosamente. He pasado los momentos, días, meses más desesperados. Pero cada vez en mayor medida he pasado también los momentos más luminosos, serenos y felices que conozco. Cada vez más seguido me sorprendo simplemente estando, profundamente en paz, en un contento que antes conocía sólo frente al mar o en días excepcionales.

No ha sido gratis, aunque a veces pienso que no tenía otra opción. Pero sí, tenía otra opción; permanecer en la victimización y la auto lástima, seguirme comparando con personas que consiguen lo que más deseo sin contratiempos, culparme de mi circunstancia, buscar otrxs culpables, incendiarlo todo, separarme, mantener el aislamiento, hacerme daño, seguir transfiriendo a otros mi dolor.

En lugar de eso; practico, pido ayuda, indago en historias que preferiría mantener oscuras, digo “lo siento” donde ha quedado pendiente, me atrevo a verme, me atrevo a aceptarme y dejarme ser, empiezo a escuchar, empiezo conversaciones difíciles, me doy espacio, me doy voz, me entrego al trabajo que toda mi vida he deseado y no creía merecer.

Y principalmente afino la felicidad como práctica. La calma como hábito. La esperanza no específica como costumbre.

La felicidad como disciplina.

La felicidad como disciplina.

My loss is my gain.

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Daniela Soto Daniela Soto

ridículo

aprendimos a avergonzarnos tanto por no ser como quisieran nos contorsionamos buscando su aprobación, su permiso de existir integramos sus exigencias como propias y olvidamos de dónde venían empezamos guerras contra ellas, pero adentro de nosotras nos confundimos pensando que había que superar todas que había que someter, vencer, aniquilar el origen de esta vergüenza a veces a nosotras, siempre insuficientes a veces a otros quienes pareciera hicieron o reabrieron esta herida

creamos fantasmas de los heridos que nos hirieron para que habitaran nuestra mente y mantuvieran nuestras fallas bajo control o por lo menos nos castigaran lo suficiente para compensar nuestras culpas emprendimos una campaña interminable de auto-mejora para posponer lo más posible aceptarnos así nada más

el miedo a amarnos nos mantuvo dando vueltas fuera de control incluso nos aterraba usar la palabra amor un momento de quietud parecía amenazante sólo el frenesí podía mantenernos a suficiente distancia de nosotras mismas

en la quietud podríamos hacer el ridículo vernos en nuestra ridiculez plena y asombrarnos por sobrevivirla ser la perdedora o peor, no ser la ganadora acordarnos de que nadie está corriendo esta carrera contra nosotras el enemigo nunca existió

disculpe, ¿qué tan lejos queda la risa de la vergüenza?

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Daniela Soto Daniela Soto

C, A, L, M, X y E

Queridos C, A L y M: Queridos X y E:

Hoy en el parque con Yauhtli todo brillaba, raro, porque es un día nublado. Es que al fin soy quien quiero ser como su mamá. Hoy me elegiría a mí misma como mamá. Me elijo. Lloré un poquito.

No quiero que las cosas sean de ninguna forma que no son. Aquí estoy. Y los agradezco a ustedes porque sé. Lo siento claro en días así. Agradezco lo que he sufrido y ahora también sé que no es poco ni es mucho ni es necesario que se perpetúe. No es necesario aferrarme a ello, demostrarlo, redimirlo o compensar.

Confío en hacerme feliz sea lo que sea. Ser felicidad como algo que se siembra, se cuida, se ve crecer, y sólo se multiplica cuando se da, cuando se deja ir.

Con ustedes aprendo a vivir en la paradoja recobrando equilibrio al caer de uno u otro lado del filo. Lo difícil del bienestar es que está en ambos lados y en ninguno. Caminar en la cordura floja es sostener la contradicción sin conflicto. Ser A y ¬A, A y B, ¬A y ¬B.

¿Soy una consciencia momentáneamente en un cuerpo humano? ¿Soy esta palabra mientras la escribo?

Con ustedes me descubro. Amo con soltura estar aquí. Gracias por enseñarme el mundo.

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Daniela Soto Daniela Soto

mi camino

Cuánta angustia buscando cómo ir hacia mi deseo, cuestionando el rumbo de mi vida.

Hoy me salió esto en una bolsita de té y me recordó lo tonto del dilema.

Confío en mi camino, no sé a dónde lleva o por dónde pasa. Es mi camino y me entrego a él.

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Daniela Soto Daniela Soto

el dolor como maestro

No sé sí el dolor me ha vuelto una persona distinta, pero decidí que sea mi maestro. Revela mucho de mí; hace flotar cosas horrorosas, sorprendentes, difíciles. Me da vueltas y vueltas la pregunta: ¿Por qué es tan importante para mí que las personas vean la profundidad de mi dolor? Sostengo la pregunta nada más.

Sostengo otras cosas monstruosas de mí; una adicción al sufrimiento que me ha bailado en frente casi toda la vida y apenas veo. El sufrimiento como expiación o escapatoria, como ablución, el sufrimiento como compensación por no cumplir exigencias, el sufrimiento como zona de comfort, como elección instintiva e involuntaria. Sufrir como castigo por no cumplir todos los mandatos, demandas y expectativas.

Para tener opciones hay que aprender que tenemos opciones. Y aprendo que esto no puede doler menos, cada vez que se me muere unx hijx me quema el alma, se me rompe el cuerpo, mi mente vive un apocalipsis, pero no importa cuánto duela tengo la opción de poco a poco sufrir menos.

Me invade la envidia como no lo hacía desde que yo era chiquita. Me traga viva, me derrite la cabeza, me aprieta el estómago, me vuelve una bestia tremenda, odiosa, tengo pensamientos feísimos. ¿Para qué sirve esta envidia? ¿Qué hago con ella? No quiero su compañía, pero mientras más le cierro la puerta, más entra por las coladeras.

Por momentos lo más doloroso, lo que habilita a la envidia, es la incapacidad de dejar de compararme y competir con otras. El deseo de ganar en esto que se siente como una montaña de derrotas devastadoras. Quiero ganarles a las mamás suertudas de algún modo, moralmente sobre todo. Quiero ser mejor humana, que esta experiencia me transforme para bien, quiero ser más feliz que ellas, más agradecida, más generosa. Esto se siente feo, absurdo e innecesario. Pero aquí está.

A veces me culpo, me imagino insuficiente, no merecedora, incompleta, enferma, indigna.

En realidad no soy ni más ni menos mamá que ellas, y a largo plazo ni más ni menos feliz, ni más ni menos serena, ni mejor o peor humana. La paz y la felicidad se construyen. Cuando son reales terminan por ser independientes de la circunstancia, son internas, son hábitos, son disciplinas. Más allá de estos duelos, de este dolor, tengo la misma capacidad de ser feliz, de estar tranquila, de ser amorosa que una mamá suertuda.

Quizás soy una mamá suertuda. He tenido la suerte de embarazarme naturalmente, de ser mamá de Cosme, de Ajonjolí, Luci y Momo. Estoy harta de vivir en un mundo cientificista donde no se entabla con los muertos. Qué mundo más llano uno donde sólo existe la realidad relativa, donde todo lo que existe puede explicarse, abarcarse.

Elijo maternarles, entablar con ustedes. Elijo tener amistades, maestrxs, bebés que no tienen un cuerpo como el mío, que aún no lo habitan, que ya lo han dejado. Esta maternidad revela otras capas del mundo; lo más oscuro, la luz, la profundidad, lo intangible, lo no lineal, lo vibratorio, lo sutil, lo absoluto.

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Daniela Soto Daniela Soto

joy

despite the pain, or perhaps because of my growing relation to it, i keep stumbling upon peace.

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te extraño tanto

Me gustaría pasear contigo en el parque, Quisiera que fuéramos juntas de viaje, Me encantaría ver el mar contigo. Sería lindo llevarte a un museo, Me haría feliz desvelarme contigo, Quisiera tanto verte comer aguacates

Como si hubieras nacido viva.

Quiero presumirte como las que tienen bebés tangibles, pero no sé cómo. ¿Y si todos se olvidan de ti? ¿Y si termino por pensar que me lo imaginé todo? Tengo tanto miedo de pasar otra vez por esto, de nunca tener hijxs vivxs. De que no termine el dolor. Aunque un día alguien nazca vivx de mí, nunca vas a ser tú. Momo te extraño tanto. Te extraño tanto. Momo te amo.

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